Los 7 Pecados Capitales del Arbitraje

Ir abajo

Los 7 Pecados Capitales del Arbitraje

Mensaje por Xaxa el Jue Ene 26, 2012 10:21 pm

La intención al redactar este artículo es la de formular un análisis sobre el tema que indico en el titular, evidentemente argumentado desde mi perspectiva, que algún derecho me ha de conferir el ser el autor del escrito. Es por lo tanto previsible que nuestros puntos de vista diverjan en algún punto, pero es lo que tiene escribir artículos de opinión, que no puedes dejar a todos contentos.
También quisiera dejar claro que este artículo no va dirigido hacia ningún sector en particular salvo al federativo (en todos sus ámbitos) que es quien rige este estamento y aclarar que no pretendo analizar y opinar si con estas actuaciones se llega a beneficiar a un equipo u otro, pues para eso ya hay verdaderos especialistas (que huelga nombrarlos) tanto profesionales como amateurs.
Por lo tanto, estimado lector, si espera encontrar “carnaza” en este escrito será mejor que deje de leer en este preciso momento, de esta manera evitará una decepción que pretendo ahorrarle de antemano.

1. Unificación de Criterios
Este es el error más habitual y más complicado de erradicar en todos los colectivos, pues partimos de la base que los que han de impartir “justicia” son personas, cada uno con sus sensaciones, puntos de vista y (lo más importante) capacidades.
No sé si alguna vez han oído hablar de un ejercicio que se suele utilizar para desarrollar la calidad en la información; se trata ni más ni menos de emitir un comentario al oído de la primera persona de la cadena, hacerla pasar por varias personas siguiendo el mismo proceso y luego escuchar al último para comprobar qué ha entendido. Lo más normal es que del primero al último el mensaje acabe alterado sustancialmente. Pues eso mismo le pasa al colectivo arbitral, que no todos entienden igual y luego cada uno obra como ha creído entender.
No obstante hay (y si no deberían haberlos) procedimientos para mitigar este tipo de situaciones, que puede ser tan simple como ser más estricto con el seguimiento que se realiza a los colegiados, analizando exhaustivamente estas situaciones y dándolas a conocer a los implicados ¿no sería lógico pensar que aquel al que le comentan sus errores y que luego es “tutelado” para que los corrija no va a hacer una mejor labor?
2. Homogeneidad en la Aplicación del Criterio
Este “pecado capital” es otro de los más frecuentes y no por eso menos “dañino” para el espectáculo.
Es fácil entender que si una persona tiene claro un criterio entonces lo aplique correctamente; lo que no es tan fácil de digerir es que esa misma persona, ante la misma situación (o muy similar), actúe de diferente manera una semana después. Eso no es todo, lo más grave es que ese cambio de criterio también nos lo podemos encontrar en un mismo encuentro, con lo que al espectador le resulta más sencillo comparar, creándole una “falsa” sensación de engaño que luego se traduce en malestar.
Es justo aseverar que no siempre es posible ver bien las jugadas, que según el ángulo la percepción de lo ocurrido puede ser muy diferente y que todo pasa siempre muy rápido, lo cual juega en contra del encargado de dirigir el encuentro. Como muestra un botón ¿cuántas veces nos hemos enfrascado en discusiones al respecto de una jugada polémica después de haberla visto setecientas veces cómodamente sentados desde el sofá de casa? Pues imagínense esto mismo sin repeticiones, sin poder contrastar opiniones y sin tener tiempo para pensarlo detenidamente. Ahora eso sí, al igual que en el punto anterior, estas jugadas se han de visionar y se ha de aprender de ellas, pero aprender de verdad, que luego en cada partido se empeñan en demostrarnos que la memoria es muy corta y selectiva.
3. Rigor en la aplicación del reglamento
En todas las disciplinas deportivas existen artículos en el reglamento que son interpretables, en algunos deportes más que en otros, pero es algo común. No obstante existen puntos en el mismo que no admiten discusión alguna, como por ejemplo:


  • Distancia de la barrera en tiros libres. El reglamento dictamina que la distancia de la barrera ha de ser de cómo mínimo de 9,15m (que vaya medida también…) ¿por qué la mayor parte de las faltas que se lanzan no están a la distancia reglamentaria?


  • El portero en los penaltis. Según las reglas no puede moverse hasta que el balón está en juego, o sea, es golpeado y además no puede moverse de la línea de gol ¿por qué vemos constantemente que los porteros se adelantan y además lo hacen antes de que el lanzador toque la pelota?
Estos son solamente unos parcos ejemplos, pero hay muchísimas situaciones que deben sancionarse sin necesidad de “interpretar”, lo cual no debe dejar lugar a duda alguna.

4. Valentía en la Toma de Decisiones
La valentía (como se decía en el antiguo servicio militar) se le supone a todo aquel que aspire a ser juez en cualquier tipo de contienda.
Este atributo lo define la RAE como “virtud que se le atribuye a aquel que denota estabilidad y firmeza en los actos que realiza”, lo que en “cristiano” viene a ser el que no te tiemblen las piernas a la hora de tomar una decisión que sabes de antemano que va a traer consigo polémica.
Esto es muy importante ya que, cuando una persona deja de hacer algo porque intuye que le va a reportar consecuencias negativas, simple y llanamente está prevaricando, que llegados al extremo, está tipificado en el código penal (“Que una autoridad o juez dicte a sabiendas una resolución injusta”), pues sabe cómo tiene que actuar pero no la hace a sabiendas de que es injusto.
5. Nula Capacidad de Autocrítica y Aplicación de Medidas “Correctivas
Hemos de ponernos en la piel del árbitro, es necesario, solamente así podremos entender el porqué actúan de esta manera ¿cómo actuaríamos si supiésemos que un mal comportamiento no tiene castigo?
No es que nadie tenga que salir a la palestra a disculparse (además que últimamente la disculpa está muy devaluada), sino que ha de quedar meridianamente claro que el obrar mal tiene sus consecuencias y si un árbitro debe quedarse dos jornadas sin arbitrar pues se queda sin arbitrar, no tiene que pasar nada, al contrario, debe ser un ejemplo para todos y una medida de auto-exigencia personal.
En otras categorías inferiores sí que se hace y estoy convencido que tiene su efecto positivo.
6. Presión de los Medios, Clubs y Organismos
Otro de los puntos que exoneran a los árbitros de buena parte de la responsabilidad es la tremenda presión que sufren por parte de todos los medios, clubs y organismos que componen este “circo” mediático.
Al árbitro le resulta imposible sacudirse de encima la presión que supone que te estén “machacando” continuamente jugadores de élite, clubs con renombre internacional y medios de comunicación; hemos llegado al punto de que un árbitro que se equivoca una vez durante un partido es “despellejado” deportivamente en público, cuando por otra parte estamos elevando a los altares al brasileño de turno (la nacionalidad es de ejemplo) porque de 10 remates a puerta ha conseguido meter 2… no es justo. De verdad que no lo es porque al final se convierten en la diana recurrente a la que apuntar con tal de justificar la no consecución de los objetivos. Esto es un problema social que no nos estamos preocupando en solucionar, sino que lo avivamos por intereses comerciales.
No nos olvidemos que un jugador tiene un mal partido y a lo mejor el partido siguiente como mucho está en el banquillo, pero a la que tiene otra buena actuación todo se olvida. Un árbitro normalmente luego trabaja (como usted y yo), tiene que aguantar la presión de “la calle” y si luego hace un buen partido se le dice que es su obligación y acto seguido te recuerdan lo mal que lo hiciste la semana pasada (si no lo de hace un año) y la manía que le tiene al equipo en cuestión.

7. Un Reglamento Adaptado a los Tiempos Actuales
lo que hace que generaciones diferentes entiendan el deporte de la misma manera estableciendo nexos sociales. De lo que se trata es de dotar al deportista de las herramientas adecuadas para que la competición sea más justa y premie finalmente al que mayor empeño ha puesto en conseguir la victoria.
Se puede evolucionar en el tema de las tarjetas, en los fuera de juego, en los goles fantasma, en las jugadas antideportivas, etc. Existen multitud de temas que pueden mejorarse sin alterar el espíritu esencial del juego ¿por qué no se hace entonces? Estoy convencido que un análisis a conciencia del reglamento nos proporcionaría más horas para hablar de lo que realmente importa, que no es otra cosa de lo maravilloso que es este deporte.

por Formulder - 6CERO.COM - 26/1/2012
Xaxa
Xaxa

♠


Volver arriba Ir abajo

Re: Los 7 Pecados Capitales del Arbitraje

Mensaje por PinXo ZZ el Jue Ene 26, 2012 11:20 pm

Buenísimo análisis.

La única posibilidad que veo es la clonación de árbitros, para unificar criterios e interpretaciones.
PinXo ZZ
PinXo ZZ

♠


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.